CONSULTADNOS SI VUESTRO BEBÉ…

  • Es irritable, llora con facilidad, siempre está nervioso, se asusta fácilmente.
  • Es demasiado tranquilo, lento y se mueve poco.
  • No quiere estar boca abajo. Le da hipo con facilidad. Se altera en cambios de posición. 
  • Tarda en alcanzar los hitos del desarrollo psicomotor (volteos, sedestación activa, gateo, marcha, manipulación de objetos…).
  • La exploración de los juguetes no está siendo la esperada para su edad.
  • Presenta desórdenes en el sueño, duerme demasiado.
  • Requiere la presencia del cuidador principal de modo constante. Se desorganiza emocionalmente cuando el cuidador se aleja, aunque tenga control visual. 
  • Le cuesta vincularse, pobre contacto ocular. No es muy expresivo (no sonríe tanto). Parece ausente.
  • Parece no conectarse con lo que ocurre alrededor. Reacciona poco a tus llamadas y carantoñas. No le llaman la atención otras personas.
  • No presenta curiosidad y motivación por entornos y objetos novedosos.
  • Le observas temeroso tanto en entornos conocidos como novedosos.
  • Le cuesta acomodarse en la lactancia, dificultades de succión. Al iniciar la alimentación complementaria rechaza nuevos alimentos y texturas.
  • No le gusta que le toquen, el masaje corporal, el baño. La ropa le incomoda, o por el contrario, no le gusta estar descubierto.
  • Se desorganiza en los cambios de pañal. No le gusta que le tumben boca arriba en esta acción.
  • En el baño o la piscina, no le gusta que le caiga el agua por la cabeza, por la cara o por todo el cuerpo.